domingo, 20 de septiembre de 2026

Del orden (o asuntos del Cosmos).

Las fuerzas cósmicas tienen por finalidad ordenar el movimiento de la experiencia viva. Ello repercute en cada circunstancia, en todo tiempo y lugar, por lo que nunca un ser humano podría eximirse de aquello. La ilusión de control se desvanece, no puede mantenerse frente a las fuerzas divinas. No es recomendable confundir, en todo caso, el poder de la fuerza divina a aquel que deriva de las razones humanas, pues ello nos hace caer en la debilidad y la impotencia. A dejarnos llevar por la corriente y así desistir de la ruta del autoconocimiento. Por otro, la soberbia de considerarnos como si estuviéramos por sobre toda circunstancia es causal de roce y accidente. Quien pretende dominar a otros ignora su propia imposibilidad, lo cual ciertamente lo puede ayuda a triunfar en el mundo material, pero al mismo tiempo fracasar rotundamente en el mundo espiritual. Los humanos podemos optar a conocer las reglas del juego divino, por cierto, a desarrollar la fe y el amor, siempre a sabiendas de que somos sólo un breve espacio de la totalidad, que se constituye con nosotros, y que nos necesita, pero no nos considera imprescindibles. El orden cósmico, aquel que permite mantener equilibradas las polaridades, se manifiesta a cada instante, y si dicho conocimiento es correctamente comprendido y aplicado, puede ser abono para una abundante cosecha.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Crisis moral.

Me hallaba cursando el último año de mi etapa escolar, por allá en el 2008. Ese año, conversando con Pablo Acuña -mi profesor de biblioteca, y quien fuera el gran responsable en mi despertar como lector, puesto que me sugirió la lectura del ejemplar de "Crimen y Castigo" habido en sus territorios-, le señalé convencido que visualizaba la existencia de una "crisis moral" en la humanidad, lo que yo asociaba a serios problemas de conducta y de prioridades entre las personas. Como mi profesor me escuchó decir la palabra "moral", entonces me respondió algo así como "eso suena bien conservador", y yo que me hallaba, además, en una etapa germinal en mis primeras identificaciones políticas con las ideas de izquierda -y como sentía gran admiración por mi profesor-, entonces rechacé mi propia elucubración y no la desarrollé más allá.

En ese momento, observaba serios problemas asociados al consumismo, y al mismo tiempo, consideraba que nuestras formas de relacionamiento carecían de valores mínimos. Me cuestionaba el hecho de que las personas ensuciáramos los ambientes en que nos desenvolvíamos, o que no tuviéramos mínimos de empatía con los demás. 

Con el pasar del tiempo, todas esas ideas las fui enmarcando dentro de mis concepciones políticas de izquierda. Dicho de otro modo, empecé a culpar al sistema de aquellos problemas, pasando por alto toda idea que pudiera asociarse a la responsabilidad individual. 

De ese momento ya han pasado 18 años, y luego de muchos años de recorrido, retomo con fuerza esta idea: la humanidad se encuentra, hace ya varias décadas, atravesando una severa crisis moral, lo que se denota en los severos problemas de prioridades que se manifiestan en nuestras variadas conductas, las cuales suelen obedecer a patrones masivos, es decir, valoramos aquello que todos hacen, muchas veces sin siquiera cuestionarlo.

Recientemente vi un extracto de un vídeo donde se entrevistaba al famoso astrónomo José Maza. En él, en tono absolutamente burlesco, el afamado científico cuestionaba la Astrología utilizando argumentos derechamente infantiles, y demostrando su absoluto desconocimiento sobre tan profunda disciplina. Por cierto, la aprobación de la masa no se hizo esperar. O sea, un científico opinando sobre algo ¿Debe ser cierto, no? Llega a ser trágico, pero es como si estuviéramos caminando hacia el despeñadero con una sonrisa de oreja a oreja, absolutamente distraídos. También he visto cientos de expresiones hechas por divulgadores de ciencias, quienes dedican horas de trabajo a publicar contenidos breves que tienen por finalidad, en esencia, desacreditar a la espiritualidad, tachándola de "creencia" o "charlatanería", pero sin jamás expresar si es que siquiera se han abierto en parte a caminar por dicha ruta. Es impresionante ver, además, el eco que esto tiene en las personas, que aprueban dichas expresiones, sea porque lo dice una "autoridad", sea porque comparten los mismos prejuicios, lo cual paradójicamente los hace caer en el terreno de la creencia. 

Me pregunto honestamente cuánta utilidad tiene todo el conocimiento que puede llegar a poseer un estudioso de las ciencias, y si eso le ayuda o no a vivir mejor.

Si observamos la finalidad de los diversos saberes que se comparten, notaremos como la gente los acumula, pero no es capaz de darle un sentido concreto que le permita mejorar su propia vida. No los digiere, simplemente los acumula. Ello también es expresión de la crisis moral que vivimos, puesto que admiramos a personas que, muy bien intencionados, divulgan prejuicios y discursos facilistas, incluso dentro de formatos como las redes sociales, que suelen no permitir ningún tipo de profundidad.

Dicho eso, resulta claro que los contenidos que ahí se comparten, siendo en la actualidad el mayor foro humano existente, están hechos para causar impacto, es decir, no busca la verdad sino más bien la identificación emocional, razón por la que las ediciones son cada vez más sofisticada, y la música muy bien elegida. Naturalmente existen ejemplos honrosos, con contenidos que verdaderamente poseen calidad, siendo éstos los menos.

Podría enumerar cientos de inconductas o problemas morales que se observan desde hace años, pero no tiene mucho sentido. Todo quien observe con un poco de detenimiento a las demás personas y sobre todo a sí mismo, entenderá a qué me refiero.

Por mi parte, y frente a esto que hace dieciocho años se me insinuó y que hoy puedo seguir complementando, prefiero quedarme con aquello que enseñan los principios naturales, y particularmente, con el de polaridad. Si aquello que es inmoral, falso o ruidoso aparece con tanta vehemencia en nuestras relaciones, quiere decir que, en otra parte, se está gesta la Verdad y la correcta moral -pues una cosa no se entiende sin la otra-, y los Seres Humanos que optan con brutal honestidad por su evolución, están buscando situarse, sin caer en la soberbia, en el polo de la realidad en que se promueve la elevación y el despertar de la conciencia planetaria. Sólo hay que quererlo, y saber elegir desde dónde nos queremos mover.  

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Significado

¿Cómo poner a nuestro alcance la posibilidad de llevar una vida significativa? Llevo años dirigiendo esfuerzos para responder a esa pregunta desde lo práctico. La paternidad me ha dado una tregua, puesto que el destino de mis esfuerzos es absolutamente claro (dar ejemplo, alimentar, educar, amar), aunque de todos modos persiste este afán, expresado en el profundo deseo interno de una vida espiritual, en la que lo material -en el amplio sentido de la palabra- se subordine a lo invisible. Quien no duda o no se cuestiona los absurdos mandatos culturales en que nos hemos formado, difícilmente pueda optar al encuentro con un propósito profundo y verdadero, perdiéndose entre la infinidad de ofertas que tiene para nosotros la vida en sociedad, amplificada por el exceso de información, que a esta altura ya nos vuelve más ignorantes. Reconozco la debilidad que tenemos de identificamos con nuestras circunstancias, y hacer que nuestra vida pase a ser la eterna explicación de nuestros quehaceres y problemas. La lucha por la supervivencia es cosa ardua, lo sabemos, pero eso no debe ser sinónimo de perdernos en ello a fin de no buscar lo que existe más allá. En la historia de la sabiduría encontraremos siempre muy valiosos ejemplos de resiliencia y significado, lo que me hace pensar que se trata de una posibilidad al alcance de cada mortal. Desde la música y la poesía se emanan los destellos solares que iluminan esta afirmación. 

No reniego -para nada- de la necesidad de adecuarnos y asumir firmemente nuestras responsabilidades, puesto que con el tiempo he podido ver que en las dificultades de la vida cotidiana (mediada sobre todo por la necesidad de trabajar), se esconden valiosos tesoros que están al alcance de quien le otorgue sentido, y asuma su propia responsabilidad. Tampoco se trata de buscarle siempre la quinta pata al gato, pero sí de agudizar la propia mirada y en ello descubrir qué es aquello que nos traen los obstáculos, al punto de amigarnos con ellos. Dicho eso, una vida con significado no tendría mucho que ver con nuestros logros, sino más bien con las mutaciones que hemos debido experimentar a fin de conseguir lo que nos proponemos, y luego, con aquello que hacemos con lo conseguido. No se trataría de colgarnos las medallas, sino más bien de fundir su metal y crear una copa, en la que eventualmente serviremos vino a quienes nos acompañan. 

Sospecho que la vida significativa de la que hablamos no está "en las cosas sencillas", ni en las grandes metas, sino que en ambas... y en ninguna. Parece ser una actitud de vida, una forma, un "desde" como por ahí dicen. Comprender la búsqueda significaría entonces un gran reseteo, un auto descubrimiento real, sin consignas ni etiquetas zodiacales, puesto que incluso la espiritualidad se ha convertido en un gran producto, o lo que es peor, en una especie de herramienta de productividad personal. Ese auto descubrimiento... ese encuentro con el Yo, nos podrá ayudar a descifrar los propósitos que nuestra alma trae a esta encarnación, ya que desgraciada/afortunadamente estos -cuando son verdaderos- no se suelen presentar de forma explícita, porque el espíritu debe hablarles a todos, y para eso el lenguaje humano no es suficiente. 

martes, 8 de septiembre de 2026

Versos de la tierra

Las manos llenas de tierra
reaviva el cauce natural 
de mis huellas dactilares.

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La Encarta en la punta de la lengua
un esqueleto hábil e inquieto
y Yo... mero hombre de campo.

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viernes, 7 de agosto de 2026

Consejos prácticos espirituales

El cuerpo.

La postura corporal de una persona es un indicador de su estado interno, de su frecuencia vibratoria. Es entonces necesario comenzar por erguir la espalda, relajar los músculos innecesariamente tensos y elevar la mirada, dejando de mirar en dirección al piso. Ello tiene un efecto inmediato en la frecuencia vibratoria de la persona. 

A su vez, amplificar y elongar el cuerpo permite la adecuada circulación de la energía vital a través de nosotros, como también lo es despejar una habitación llena de cosas, y por la cual no se permite la circulación (Feng Shui).


La Mente.

Desde el punto de vista intelectual, es importante  cultivar todos los días una actitud positiva frente a los sucesos de la vida, evitando caer por ello en la pereza de vivir afirmando que "todo pasa por algo", sin tomar cartas en el asunto, como también en la debilidad de no defenderse cuando sea estrictamente necesario (principio de las artes marciales: es distinto ser débil a ser inofensivo, pues en el primer caso no te puedes defender, y en el segundo, decides hacerlo sólo en caso de necesidad). 

Si no se posee un carácter optimista, entonces éste se debe cultivar, pues no hay peor pereza que aquella que vive para culpar al empedrado de los fracasos y de las cosas malas que nos pasan.

El cultivo del optimismo, si bien es un ejercicio intelectual e instintivo, influye directamente en la calidad de las emociones.

Entonces ¿Qué hago si me ocurre algo malo o desagradable? Debo realizar el (a veces costoso) ejercicio intelectual de buscarle el lado amable a la cuestión (principio hermético de polaridad). Al mismo tiempo en que ocurre un hecho negativo, existe uno positivo que se está desarrollando a la par, y el trabajo consiste en descubrirlo desde el intelecto, comprenderlo, aferrarse a él y desarrollarlo, para quitarle toda fuerza a lo malo que nos haya pasado. 

Mientras más rechazada sea esta idea, más años podría tomarle a una persona la comprensión de aquellas cosas desagradables que le ocurran. Mientras más apertura y autocrítica se desarrolle, entonces más sencillo le será, y menos tiempo tomará situarse en el polo positivo. Es ahí que el instinto busca hacerse presente, pues éste quiere nuestra evolución, y ésta sólo es posible cuando usamos nuestras experiencias (buenas o malas) como el abono de nuestro propio cultivo.


Santiago de Chile, 

07 de julio de 2026.

viernes, 29 de mayo de 2026

Ejercicio Libre

Pues bien, vamos a filosofar un rato. Trataremos, como siempre, de hacer leves orificios en las paredes de lo posible ¿Qué tan costoso es ese ejercicio? Tiene lo suyo, pero no es más que una necesidad vital. Aquellos que enloquecieron de amor son los científicos que luego de tanto experimentar dieron forma al horno en el que se cocina el pan de cada día, y al grano de arena con el que se forma un espejo. Ellos permiten, ni más ni menos, la evolución humana, y es esa evolución un movimiento absolutamente indispensable para la conservación ¡La paradoja! El científico/loco de amor se quemó, y sólo así aprendimos a usar el fuego; se ahogó y así supimos que al mar se lo respeta; se tragó el veneno, y así aprendimos a desentendernos. Esto nos dice, entonces, que lo más coherente para quienes pretenden la conservación, es precisamente buscar su propia evolución. Pero ¿Para qué? ¿Cuál es el propósito? ¿La conservación en sí? ¿Un sentido patriótico? Cada cual debe encontrar su respuesta a esto.

Retomando. Pareciera ser que lo que debemos hacer es aquello que no se está haciendo ¿Me explico?  Lo posible es lo que ya se ha hecho ¿Y cómo anda la cosa? Salta a la vista que la humanidad no pasa por su mejor racha, hay que hacer lo que no se hace y eso nada tiene que ver con publicitadas innovaciones que luego se convierten en moda. Aquello que aparentemente es nuevo, suele ocultar los viejos esquemas internos de ser humano ¿Qué es lo que no se está haciendo entonces? No puedo ni quiero decirlo, porque no lo sé, mas me declaro dispuesto a caminar las rutas aledañas, me  hago el tiempo y trato de ver si ello concluye en algo ¿Dónde están esas rutas? Aquí mismo. De pronto te saliste de la avenida y ¡paf! llegaste a una callecita de la que te enamoraste, y era ahí mismo no más. Parece, entonces, que saber aquello que no se está haciendo está a nuestro alcance, que es una verdad tan sencilla como profunda, y que encontrarla depende de aguzar la pupila izquierda.

Llevo años tratando. A veces pinto las puertas y las vuelvo imposibles de usar. Otras veces las actividades del día se encadenan por sí solas, sin que yo oponga mayor resistencia. Otras veces, simplemente hago lo debido y me acuesto dichoso. 

Posiblemente simplemente me deba ir a dormir, y demostrarme que creo en la sabiduría natural que ordenó la luz y la oscuridad.

jueves, 23 de abril de 2026

La modesta espiritualidad

Por cada día que pasa, más me aproximo al convencimiento de que el camino espiritual es sobre todo una cuestión simple y sencilla, lo que no quiere decir que sea fácil, todo lo contrario. 

Digamos que pareciera ser "un trabajo" que requiere de esfuerzo y cierto sacrificio, a fin de honrar su nombre "espiritual", lo que es sinónimo de darle espacio a nuestro espíritu para que se exprese en la materia. Ello no es igual a renegar de lo material, sino más bien, de permitir que lo concreto se subordine a lo invisible; que el cuerpo obedezca al espíritu, y no al revés. 

Durante mi vida he explorado muchas formas (mayoritariamente de forma intuitiva) que me han permitido esa conexión, pero cada día tiene su afán y fácil es olvidarse y entrar en la vorágine del sistema, que nos impulsa a vivir a un ritmo frenético y antinatural olvidando incluso nuestra propia respiración, la que es fundamental puesto que nos conecta con el flujo de la vida (la ciencia diría que permite la oxigenación del cerebro, pero me parece que el asunto es más amplio que ello). Gracias a ello, he podido aprender que llegar al espíritu es simple, que más que nada nos pide conformidad y saciedad -sin caer en la debilidad-, pero de todos modos cuesta por habernos acostumbrados a la complejidad y al exceso de información, en un sentido amplio de la palabra. 

La simpleza del camino espiritual se muestra en que a veces sólo basta bajar el ritmo de los pasos y prestarle atención a las sensaciones presentes a fin de poder conectar, y la paradoja es que eso es fácil y difícil, pues estamos programados en sentido inverso. No podremos vivir espiritualmente sin sacrificar costumbres provenientes de nuestra realidad material, y supongo que cada cual sabrá dónde le aprieta el zapato. Si no sabes, te sugiero prestar atención a las personas de tu entorno, ver cómo caminan, cómo se expresan, en qué ocupan su energía, cuáles son sus prioridades. Verás que no son muy distintas a las de otras personas. Fíjate en tus propias formas y en aquellas expectativas que tú mismo tienes ¿De dónde vienen? ¿Son mías, o las aprendí de mi sistema familiar y cultural? 

Lo bonito de todo esto es que dicho sacrificio de aquello que realmente no nos pertenece trae una recompensa expresada en tranquilidad y fe, en sosiego, y que contrario a las grandes expectativas formadas en cuanto a posibles saltos cuánticos, ascensiones, vida eterna, nueva humanidad o iluminación, no posee ningún tipo de espectacularidad, ya que la verdadera espiritualidad es modesta, y se se sitúa por fuera del exceso de condimentos que trae el modelo actual de vida humana. 

viernes, 13 de marzo de 2026

Capacidad humana.

En cada acción realizada, los humanos estamos movilizando nuestra energía interna. 

A diferencia de otras especies, podemos decidir hacia dónde dirigir esa energía, pues poseemos la potencia de la voluntad, la que nos permite dotar de conciencia nuestras acciones, es decir, de elegir lo que hacemos y saber porqué lo estamos eligiendo.

Esa potencia, para convertirse a fuerza de voluntad desarrollada, requiere de entrenamiento cotidiano, muchas veces se trata de pequeñas prácticas, tales como omitir ciertos actos, o ejecutar sólo un acto a la vez, cuestión que en tiempos de sobre estimulación como los que vivimos se vuelve desafiante. Hoy es común vernos caminando y hablando por teléfono u oyendo música, o hablando mal de otros, entre otras conductas normalizadas que deterioran nuestra fuerza de voluntad.

A su vez, hemos podido crear normas éticas de conducta, lo que eventualmente nos diferencia de las especies que sólo actúan por instinto. Digo eventualmente, pues a pesar de la existencia de valores que permiten una convivencia compartida y ordenada, sigue existiendo el egoísmo, el engaño, el abuso, el odio, entre otras tendencias nocivas y divisorias. 

Es por eso que importa el autoconocimiento, pues una mirada honesta sobre nosotros mismos nos permite descubrir nuestros defectos y conductas "animales" arraigadas, y que en virtud de nuestra potencia divina es que podemos superar y trascender. No hay mayor bendición que descubrir aquello en que estamos fallando. 

Cuando se avanza hacia la conciencia, que no es otra cosa que un camino espiritual, entonces esa energía interna, siempre en movimiento, se utiliza con discernimiento y sabiduría, no de forma automática como estamos acostumbrados. Ahí está, sin duda alguna, el mejor aporte que podemos hacernos a nosotros mismos y a los demás. 

martes, 10 de febrero de 2026

Impermanencia

Nuevos pasos hemos de dar

cada día, sin parar

no hay día sin movimiento

sin vibración

vida es permanente cultivo

fuerza creadora

inseparable agonía

trascendencia cotidiana

no te ocultes

no te coloques en el blanco

¡vive! ¡vive!

observa, acciona

transforma

sé uno con la alquimia

eres el precioso metal

la poderosa esencia

Alma de Diamante, desnuda

no importa el ropaje

El cultivo

cada día, sin parar.


Presente simpleza.

Disfruta de la vida si lo que buscas es disfrutarla. No esperes a que las circunstancias ajenas a ti te den eso que buscas, dátelo tú mismo y lo demás se ordenará. Si crees que luego de obtener un trabajo, auto, casa, parea, o lo que sea, es que será feliz, estás poniendo fuera de ti la posibilidad de lograr ese estado. Sé feliz sin importar las circunstancias, haciendo cosas que te produzcan goce genuino y duradero. Abraza, sonríe, camina descalzo, detente a mirar las nubes y los árboles, bebe un café, saluda a un amigo, escribe, siente el aroma de la tierra mojada, baña tu cuerpo en el río... si te fijas, las mejores cosas no tienen precio, pero sí muchísimo valor.

martes, 11 de noviembre de 2025

Déjalo, ya está muerto (interpretación astrológica).

Partamos de la base: las fases lunares son una de las expresiones evidentes de los ciclos vitales, los cuales se asocian a la energía yin o femenina, que es esa cualidad interna, sensitiva, intuitiva y receptiva que compone a las diversas especies que habitan el cosmos.

Así, los procesos naturales inician (luna nueva), avanzan (luna creciente), llegan a su clímax (luna llena) y empiezan a decaer (luna menguante), hasta que reinician (otra luna nueva).

Reconocerlos es una forma de comprender (y organizar, hasta dónde nos sea permitido) aquello que percibimos como caótico, con la finalidad última de conocernos a nosotros mismos. 

Dicho eso, la astrología no te dirá jamás lo que va a pasar, sino más bien te ayudará a revisar, al igual como lo hacen los meteorólogos, la temperatura del momento, a fin de entendernos como parte de una expresión viva que excede nuestra individualidad, cosa que al menos en mi caso, me permite cierto relajo: no todo depende de mí, todos los humanos atraviesan este complejo camino de alegrías y de dolor, y somos parte de los procesos naturales, por lo que hay cosas que derechamente están fuera de nuestro alcance, por lo que sí podemos entregarnos a la fluidez propia del misterio que es la vida. 

Hay cosas que sí están a nuestra mano, y una de las finalidades del autoconocimiento es poder descubrirlas para encausar el mundo emocional y así emprender un vuelo práctico y liviano de equipaje, como si fuéramos aves planeando, lo cual es una de las posibilidades que habilita el paso de Plutón por Acuario, tránsito que recién empieza y que tiene para rato, más de quince años.

En la agricultura (no en toda agricultura, supongo) se ocupan las fases lunares para determinar los momentos de cultivo, poda y cosecha. Cuando la luna se llena, entonces es el momento en que se realiza la cosecha, puesto que la savia ha subido desde las raíces hacia el tallo, las hojas y el fruto. 

En astrología natural es lo mismo: la luna llena se entiende como el cierre de un ciclo, una cosecha. Pero esta cosecha sucede porque antes hubo una siembra ¿Qué fue lo que sembraste? Si no lo sabes, revisa la galería de fotos del celular, específicamente del día 27 de abril de 2025 o los días cercanos, ya que en esa fecha fue la luna nueva en Tauro. 

Quizá no se trató de un proceso "consciente", pero de todos modos ocurrió, porque la naturaleza es algo que se manifiesta aunque no lo queramos. Somos una simple parte de ella, por lo que no podemos desentendernos 

En este caso, se dio la luna llena en el signo de Tauro, en su grado 13°, y hasta hoy nos recuerda que las mejores cosas -lo que más valoramos- toman tiempo, y que para reforzarlo es útil revisar lo que hemos sabido sostener en nuestro paso por la experiencia humana, a fin de comprometernos sabiamente con dicha consistencia en el hacer. 

Se ve reforzado aquello con la entrega profunda y longeva que promueven los movimientos del Sol y de Venus en Escorpio, y por la retrogradación de Mercurio en Sagitario, que opuesto a Urano e Géminis nos invita a unir los cables entre la mente concreta y la mente elevada, y a la revisión de aquellas creencias e ideas a las que debemos dar digna muerte, a fin de comprometernos de verdad con aquello que soñamos y nos ilusiona, dada la virtuosa conexión que genera con Neptuno y Saturno en Piscis.

Como es sabido, en luna llena suele haber mayor cansancio y rumia mental, y en este caso, después de su clímax, deja una huella asociada a los valores que debemos dejar morir para que otros puedan nacer, a fin de usar nuestra energía para seguir avanzando en los caminos de vida. 

miércoles, 22 de octubre de 2025

Hemisferios (o del asuntito ese del pie derecho).

Se derrite el tallo del Quebracho

la copa aun no crece todos sus cabellos

pero ya llegan los obreros

cada día

cada noche

en busca del pan que llevarán a la colmena


Endereza la columna

el canto se ha seguido sucediendo

ya puedes entonces ver

que aunque la de tumbarte por leve brisa 

                                                       [ya te la sabes

uno que otro penal has chuteado al ángulo


Desde el primerísimo chakra 

                  [se sigue laborando

-en silencio y a oscuras-

pide agua y no escupos

así nace hoja y flor, ramas, semillas, sombra

así los ojos no vuelvan a cerrarse 

por deseo de interrumpir la ruta


¡Deseo lunar!

es aquel que corta la recta ruta

y que congestiona el follaje

no es llegar y mandar la carta ¡oh, no!

pero ya lo sabes

en la libreta dice: toca asir el saber

hacerse uno 

con la comprensión

domingo, 12 de octubre de 2025

Poema final

Me ardes como el dedo gordo del pie
entonces quito de ti mi mirada
y le presto oreja 
a los ruidos de estación

subo por fin al monte 
y sólo siento miedo

busco certezas en medio de la nada
el caos prolifera cuando todo lo tengo
la virtud me es esquiva
por decisión unilateral

ya quisiera yo haber nacido
en la época dorada de la cultura
pero heme aquí 
sacando poemas express

tratando a como dé lugar
de ganar el día
de superar cada adicción
de no exigirme como a un burro

soy terrícola condecorado
padezco el vaivén climático
pero tengo arrendados dos o tres puertos 
y desde ellos zarpo

aunque ya quisiera yo llegar
o saber hacer del viaje mi estadía

Me ardes como el dedo gordo del pie
como el cuero roto de la uña

Me ardes como la primera vez 
que sentí este miedo

que no es mío
que no es mío.

martes, 30 de septiembre de 2025

La relación de un hombre con Dios

Supongo

que

toda

la

vida

he

buscado

algo a lo que entregarme


Y que ella

indómita

juguetona

me ha dado

una pregunta tras otra

para no cesar jamás

en mi demanda

jueves, 11 de septiembre de 2025

Espiral

Un arpegio mal ejecutado

vale una lluvia que no termina de llegar

Quizá por modestia

o mera carencia

es que no poseo un rifle afilado

tal vez ya no soy un joven soldado

he crecido, me he curtido

dos o tres personas me oyen

cinco quizá, o siete, maybe


Mis músculos saber ceder

al impulso de la gravedad

y es que de la tierra vengo

y nada hay que me ate al cielo

The Paradise Is Here

donde los pájaros cantan

y las nubes masturban a la cordillera

mientras los hongos

a todos los vuelven fugitivos


Soy uno más de todos

he crecido, me he curtido

no soy ya un joven soldado

pero sí un guerrero leal

que se deja derrochar

por los rayos del Sol y por el secreto eterno

que ha sido resguardado por unos pocos.

 

miércoles, 30 de julio de 2025

Las cosas del espíritu, tomarlas en cuanto lleguen

Encandilado de expectativas
el fuego se me moja en cada abandono
tu mirada se acopla al necesario sosiego
No necesito más inspiración
ya no puedo robar más
o le doy un uso, o lo boto

No te rías de mí
sólo trato de dar lo mejor
que no me entre la música por un oído
y la expulse por el otro

¡Eureka!
la inspiración es sólo una
y es tan mía como la musa lejana
soy la modesta canaleta tapada de hojas
la rutina me vuelve útil
En mí se contiene el viaje.

Por debajo de la superficie

Sé bien que no oiré cada canción que pueda gustarme
y tal vez no importa
-claramente no importa-
pues ellas ya están en mí
de otra forma, la cosa no se explica

No hay duda: debemos aprender a elegir
los árboles y muebles que escalaremos
En la máscara también terremotea:
el arquetipo 
es una vibración

Dudo que pueda morir
por algo más que por vivir
no quiero ser escritor para morirme de pena
el juego sagrado no me lo perdonaría

Todo drama se gesta en la mente
lo inesperado es una misteriosa gasolina
para tomarle foto
a los amores del poeta
ubicados históricamente en su hábitat
desordenados, aglomerados
pacientes, numerosos, tomados en cuenta
llevados a la práctica
extraviados
escritos en el espejo vaporoso del baño
pero siempre actuando como su magma
su silencioso poderío

El escritor nunca está solo
el uno siempre es dos
la obra tiene muchos padres
y ya no puedo creer en las cosas dependiendo del ojo externo
la vivencia siempre es única 
la misión es anónima
los ojos... 
los ojos sólo saben brillar.

lunes, 14 de julio de 2025

Escultor

Temprano por la tarde me levanté de mi tumba
gracias al karma me acuerdo del día de ayer
a diez metros los loros entablan diálogo
y las cantoras cantan mientras echan el verde humo

Figuro en el tiempo detenido
dejando que la electricidad salga por mis dedos
para decirte esto-y-esto-otro

Tu palabra me consuela, no busco tu amparo
mucho podemos hacer
cabecearnos con los cómo y los paraqués
mas... la sola experiencia es el único destino conocido

Realmente nada sabemos ¡Enhorabuena! 
sabia ignorancia, eres fuente de poder
es ese el alivio del guerrero 
que aprendió a sudar en la práctica para no sangrar en el combate

Acepto
que hay cosas que me enriquecen, que parecen atraparme
más este cincel no tiene precio, no lo suelto
todo lo contrario
esculpiendo las formas de estación sigo a los amores del ritmo estelar
y si vienes tú a verlo, levantamos los brazos
seguro que algo podremos hacer.

sábado, 5 de julio de 2025

El discurso del buen profesor

Los profesores en tanto seres prácticos
siempre desearon para nosotros
que lográramos realizar nuestros sueños
nuestros proyectos

Con afecto recuerdo
cada palabra de aliento y estímulo
cada gesto
cada vez que me sentí visto, apreciado

Es la docencia una noble actividad
¡Cuánta belleza hay en enseñar cosas a los demás!

Si a ello se le adiciona
"¡Que logres tu metas!"
"¡Que cumplas tus sueños!"

¡Cuánta belleza
en tan simples mandatos!

martes, 24 de junio de 2025

Declaración de Amor

Escribo estas líneas movilizado por la necesidad.

Me encuentro en la búsqueda de los rayos del sol en medio de un contexto mundial agitado, donde la palabra guerra prolifera por todos los rincones. 

Hoy y más que nunca, el amor por la vida se debe hacer presente. Amor por nuestros semejantes, amor por los diferentes.

Sé que la luz se está manifestando, aunque nos hagamos creer a nosotros mismos que la humanidad está perdida, y que el poder es una energía que nos aplasta.  

Así lo explica la polaridad: si hay miedo y dolor, es porque también hay amor y sanación. Hay luz, mucha luz. 

Lo veo cotidianamente, en las calles, las oficinas, las escuelas. Las personas necesitan dar y recibir amor a través de los gestos. 

Necesitamos ayudar a los demás, sin importar quienes sean.

Necesitamos sonreír y acoger a nuestros semejantes y a los diferentes. Fórmula sencilla que debemos aplicar con valentía. 

A veces el dolor nos moviliza a tomar posturas, a sumarnos a un bando de guerra por razones mal llamadas éticas. 

Ignoramos que de esa forma el dolor sólo aumenta, la guerra se vuelve más cruda, pues creamos una fuerte malla energética a través del pensamiento. 

Nos dedicamos a mirar lo que no podemos abarcar, y olvidamos aquello que está a nuestro alcance. Desconocemos el poder comunitario de nuestro gesto cotidiano.

Querido hermano: tus gestos de bondad hacia los demás tienen mucho peso y valor. Cada vez que ayudas al resto, te ayudas a ti, y ayudas a sanar el dolor de la humanidad completa.

El poder está en cada ser humano. No hay que temerle pues a todos nos corresponde ejercerlo en su justa medida. La civilización humana se organiza de acuerdo a nuestro nivel de conciencia. 

Todos somos responsables de lo que hoy sucede, en nuestras manos está el cambio. 

Los que hacen daño deliberadamente, se dañan a sí mismos. Son quienes más luz y amor necesitan recibir. En la guerra no hay ganadores.

Permitamos que este doloroso momento movilice grandes sentimientos de amor. Veamos a quienes consideramos enemigos como los que nos ayudan a abrir los ojos hacia una necesidad más grande, que es el amor expresado en empatía.

Observemos con tranquilidad y hagamos nuestro trabajo. Pongamos de nuestra parte para encontrar soluciones.

Sé muy bien que este sentir que comparto, aunque silencioso, es mayoritario, puesto que proviene de un llamado del Alma. 

En el Alma humana no hay polaridad como en el intelecto. Ella no se equivoca, pues es quien escribe los dictados del espíritu.

Amor, empatía y trabajo cotidiano para un nuevo mundo, que emerge desde la sombra para iluminar nuestra conciencia.