miércoles, 9 de septiembre de 2026

Significado

¿Cómo poner a nuestro alcance la posibilidad de llevar una vida significativa? Llevo años dirigiendo esfuerzos para responder a esa pregunta desde lo práctico. La paternidad me ha dado una tregua, puesto que el destino de mis esfuerzos es absolutamente claro (dar ejemplo, alimentar, educar, amar), aunque de todos modos persiste este afán, expresado en el profundo deseo interno de una vida espiritual, en la que lo material -en el amplio sentido de la palabra- se subordine a lo invisible. Quien no duda o no se cuestiona los absurdos mandatos culturales en que nos hemos formado, difícilmente pueda optar al encuentro con un propósito profundo y verdadero, perdiéndose entre la infinidad de ofertas que tiene para nosotros la vida en sociedad, amplificada por el exceso de información, que a esta altura ya nos vuelve más ignorantes. Reconozco la debilidad que tenemos de identificamos con nuestras circunstancias, y hacer que nuestra vida pase a ser la eterna explicación de nuestros quehaceres y problemas. La lucha por la supervivencia es cosa ardua, lo sabemos, pero eso no debe ser sinónimo de perdernos en ello a fin de no buscar lo que existe más allá. En la historia de la sabiduría encontraremos siempre muy valiosos ejemplos de resiliencia y significado, lo que me hace pensar que se trata de una posibilidad al alcance de cada mortal. Desde la música y la poesía se emanan los destellos solares que iluminan esta afirmación. 

No reniego -para nada- de la necesidad de adecuarnos y asumir firmemente nuestras responsabilidades, puesto que con el tiempo he podido ver que en las dificultades de la vida cotidiana (mediada sobre todo por la necesidad de trabajar), se esconden valiosos tesoros que están al alcance de quien le otorgue sentido, y asuma su propia responsabilidad. Tampoco se trata de buscarle siempre la quinta pata al gato, pero sí de agudizar la propia mirada y en ello descubrir qué es aquello que nos traen los obstáculos, al punto de amigarnos con ellos. Dicho eso, una vida con significado no tendría mucho que ver con nuestros logros, sino más bien con las mutaciones que hemos debido experimentar a fin de conseguir lo que nos proponemos, y luego, con aquello que hacemos con lo conseguido. No se trataría de colgarnos las medallas, sino más bien de fundir su metal y crear una copa, en la que eventualmente serviremos vino a quienes nos acompañan. 

Sospecho que la vida significativa de la que hablamos no está "en las cosas sencillas", ni en las grandes metas, sino que en ambas... y en ninguna. Parece ser una actitud de vida, una forma, un "desde" como por ahí dicen. Comprender la búsqueda significaría entonces un gran reseteo, un auto descubrimiento real, sin consignas ni etiquetas zodiacales, puesto que incluso la espiritualidad se ha convertido en un gran producto, o lo que es peor, en una especie de herramienta de productividad personal. Ese auto descubrimiento... ese encuentro con el Yo, nos podrá ayudar a descifrar los propósitos que nuestra alma trae a esta encarnación, ya que desgraciada/afortunadamente estos -cuando son verdaderos- no se suelen presentar de forma explícita, porque el espíritu debe hablarles a todos, y para eso el lenguaje humano no es suficiente. 

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